PÁNICO EN LOS MERCADOS FINANCIEROS LA PESTE DEL POZO NEGRO “SUBPRIME”

Fecha: 29/03/08 | Patrocinado por: PROFESOR JESUS CASIQUE

  

 Los mercados financieros y bolsas de valores a nivel mundial fueron sacudidos con la noticia que Bear Stearns, el quinto banco de inversión en Estados Unidos era adquirido por apenas 236 millones de dólares por el importante Banco JPMorgan Chase. Bear Stearns, la acreditada firma con 82 años de fundada, se desplomaba el pasado lunes, ante la oferta de compra de sus acciones por apenas $2.00 por acción, por parte de JPMorgan Chase. Sin duda Wall Street quedó conmocionado con este anuncio y sobre todo por el precio a ser cancelado. Una firma que hace seis meses atrás estaba valorada en 13.98 billones de dólares, y el viernes 15 de marzo en 3.54 billones, el lunes amanecía valiendo solo 236 millones de dólares. ¿Qué paso con Bear Stearns? Los problemas de Bear Stearns comenzaron unos meses atrás, con las inversiones de dos de sus Fondos de Cobertura (Hedge Funds) con alta exposición de riesgo en papeles estructurados CMO`s con garantía de hipotecas de alto riesgo (Sub-Prime ). Esto hizo que los dos Hedge Funds tuvieran que ser liquidados con inmensas pérdidas. Bear Stearns se había convertido en uno de los bancos de inversión más activos en la estructuración y colocación de estos instrumentos de inversión. A raíz del colapso de las hipotecas de alto riesgo crediticio (Sub-Prime) las instituciones financieras con una exposición de cartera y créditos a este sector, empezaron a registrar cuantiosas pérdidas en el valor de sus portafolios de inversión y de créditos en situación de mora y liquidación de hipotecas. Esto ha resultado que importantes instituciones financieras y bancas de inversión con ese riesgo de participación en ese mercado, hayan tenido que declarar en pérdidas hasta los momentos unos 180 billones de dólares. Hace dos semanas los rumores que venían corriendo sobre el importante Banco de Inversión Bear Stearns y sus problemas de liquidez, se evidenciaron con la noticia el viernes 15 de marzo, que JPMorgan Chase y la Reserva Federal de New York habían estructurado un plan de financiamiento por 28 días para inyectar liquidez a Bear Stearns. Esto produjo nerviosismo y angustia en el mercado y puso mayor presión sobre el sector financiero, el cual ha sido duramente castigado en el precio de las acciones del sector. Las acciones de Bear Stearns cayeron duramente a niveles nunca vistos para la firma, un 47% en la jornada del viernes 15, para cerrar en $30.00 por acción. Otras acciones del sector financiero que vieron descender sus cotizaciones fueron los bancos Citigroup y Washington Mutual, los cuales perdieron en la sesión un 6.1% y un 12.7% respectivamente. Los comentarios en Wall Street ese viernes 15 eran que muy posiblemente Bear Stearns estaba en la búsqueda de un comprador y se pensaba que JPMorgan Chase sería el primer candidato para hacerse de la firma. El lunes 17, la noticia era que JPMorgan Chase adquiría por 2.00 dólares las acciones de Bear Stearns. El precio de las acciones de Bear Stearns caían a niveles de $6.00.sustentadas en la oferta de JPMorgan Chase. El nerviosismo y la incertidumbre se mantienen en los mercados bursátiles y bancarios. Las bolsas europeas y asiáticas reaccionaron con fuertes caídas. El temor existente es, ¿qué tan grave es la situación? ¿Qué otros bancos podrían estar en una situación similar? ¿Qué hará la Reserva Federal (FED) para calmar a los mercados y auxiliar en caso de que se presentaran situaciones similares? Mientras tanto, los inversionistas buscan refugio en materias primas y el oro, tocando altos históricos de precio. Los futuros de petróleo en el Nymex alcanzaron los $112 y el oro los 1.011 por onza Troy. Todos esperamos que vuelva la calma a Wall Street y que el mercado salga fortalecido de esta situación difícil que en este momento atraviesa. Inversionistas repletos de efectivo por el alza de los precios del petróleo, la estampida provocada por el fin de la burbuja tecnológica y el boom económico en Asia, motivan a Wall Street a globalizar el negocio hipotecario, apuntalado por la rebaja en la tasa de interés con que la Reserva Federal reactivó el consumo después de los atentados del año 2001. Como respuesta a los altos rendimientos Wall Street creaba la inversión en hipotecas Subprime, un tipo de préstamo otorgado a personas de bajos ingresos y pobre historial, características que traen consigo altas tasas de interés. La innovación financiera consistió en empaquetar las hipotecas Subprime y utilizarlas como respaldo para la emisión de bonos (Obligaciones de deuda colateralizada o CDOs), de esta manera el riesgo se transfirió a fondo de pensiones y de inversión así como a grandes bancos estadounidenses y europeos.


El incendio comienza en el año 2004 cuando la Reserva Federal sube las tasas de interés para controlar la naciente inflación y además se frena el alza en los precios de las viviendas, detalle que hasta ese momento permitía vender las casas y cancelar las hipotecas. La morosidad se dispara los embargos crecen y las entidades comienzan a tener problemas de liquidez para devolver el dinero a los inversionistas u obtener financiamiento. Bear Stearns símbolo de inversión en bonos el antagonista de acciones “EL OSO” hacia honor a su nombre el emblema de los mercados bajistas. Era una de las 7 hermanas de la banca de negocios junto a Citigroup, JP-Morgan, Goldman Sacha, Morgan Stanley, Lehman Brothers y Merrill Lynch. La cotización de las acciones de Bear Stearns llegarón por encima de $150 y en Febrero 2007 llegarón a un nivel de $3 despues de la crisis japonesa en los años 90 es el mayor colapso de un gran banco. Bear Stearns fue fundado en 1923 por Joseph Bear, Robert Stearns y Harold Mayer como bróker. Bear Stearns se lanzó en brazos de JP-Morgan, por apenas $270 millones a $ 2 dólares por título el negocio ha sido calificado como el mejor desde que los holandeses compraron Manhattan a los indios nativos de Nueva York. Bear Stearns el quinto Banco de inversión de Estados Unidos quiebra, mientras City Group, Lehman Brothers y Merrill Lynch registran grandes pérdidas, al igual que instituciones financieras europeas que también colocaron dinero en las hipotecas Subprime. Los inversionistas, anticipando tiempos menos prometedores, optan por vender los títulos de países emergentes y vuelan hacia la seguridad de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos golpeando el precio de los papeles venezolanos. El descenso en el precio de las viviendas ya no permite usarlas como antes para garantizar créditos, el incremento del petróleo “Efecto Turbulencia” aumenta el gasto del combustible y la pérdida de empleos derivan de la discusión sobre los Estados Unidos caerá en recesión (2 trimestres seguidos de decrecimiento económico) o en una desaceleración profunda (un crecimiento del PIB menor al 1%). La política de recorte de tasas de interés desde Septiembre año 2007 para contrarrestar el peligro de la recesión lleva a los inversionistas a preferir monedas como el Euro y el Yen en vez del dólar. A su vez, la caída en las tasas de interés aumenta el atractivo de las inversiones en materia prima como el oro y los contratos a futuro de petróleo impulsando el precio. Los bancos hicieran préstamos hipotecarios a familias con poca capacidad de pago – Subprime- y en lugar de guardarse esas hipotecas la “SECRITIZARON” es decir las empaquetaron con otras hipotecas las vendieron al mejor postor. Este por su lado las re-empaquetó y las volvió a vender, y así fueron los paquetes de banco en banco hasta su destino final. Al no saberse los agujeros financieros los bancos no otorgan créditos porque tienen miedo a prestar, eso hace que muchas empresas que querrían invertir, en maquinarias y ampliar la capacidad productiva no lo hacen porque los bancos están escépticos. Como la empresa no vende tiene que despedir a sus empleados y estos trabajadores dejan de consumir y así comienza el círculo vicioso en toda la economía. Una burbuja financiera no es más que la cotización especulativa de las acciones de las empresas que cotizan en la bolsa de valores muy superior al real. Es una hiperinflación de los activos financieros que no guarda relación con la economía real. Sería de esperar, por ello, que la variación del precio de estos títulos guardase relación con los cambios en el valor de la compañía, sea el derivado de la actualización de beneficios a futuro. La burbuja financiera necesita dos condiciones: 1.- La avaricia envuelta en simpleza que suele cegar a la mayoría de los inversores, haciéndoles creer que los valores bursátiles pueden subir indefinidamente al margen de cuál sea el valor real de las Empresas. 2.- La segunda condición es que exista liquidez suficiente para alimentar la burbuja financiera, pero de ello conduce al apalancamiento, es decir, a financiar la compra de títulos valores con préstamos: y sitúa a los gobiernos y bancos centrales ante una alternativa complicada. El apalancamiento se transforma en uno los mayores riesgos porque cuando el globo se desinfla, surgen las insolvencias, las suspensiones de pago y las quiebras. El apalancamiento es cuando se utiliza el endeudamiento para financiar una inversión. Esta deuda genera intereses (costo financiero) pero si la inversión genera un ingreso mayor a los intereses a pagar, el excedente pasa a aumentar el beneficio de la empresa.
Un ejemplo en el mercado de vivienda: Un inversionista adquiere una vivienda, paga una pequeña parte o sea la cuota inicial y el resto lo financia a una tasa de interés en torno al 3,75%. Al cabo de pocos meses, la vivienda se ha revalorizado enormemente. Por ejemplo se adquiere una vivienda por $100.000 otorga una inicial del 20% ($20.000) y los $80.000 se financia mediante una hipoteca. Al año vende la vivienda en $150.000 y devuelve la hipoteca pagando intereses de $3.000 ($80.000 x 3,75%) la utilidad neta es ($150.000 - $100.000 - $3.000 -) = $47.000. Pero cuando estalla la burbuja el deudor hipotecario no consigue mercado para la venta, porque nadie quiere comprar, y si consigue comprador es por un precio inferior a la deuda hipotecaria porque los precios han caído por lo cual que entrampado perdiendo la vivienda y el dinero. Ha sido desmesurado el aumento de los precios del petróleo que amenaza con el ser el detonante caótico de la economía mundial y un factor fundamental para la explosión de la burbuja financiera. El efecto brutal del espiral ascendente se expresa en ritmos hiperinflacionarios en los precios del petróleo. Esto explica una intensa actividad especulativa en derivados financieros. En una economía globalizada suponer que la demanda de petróleo será infinita aún a precios exagerados, no pasa de ser una ilusión pueril. VENEZUELA cuenta con 75 mil millones de barriles de reservas convencionales y 1,2 billones en la Faja del Orinoco, de lo cual se podría extraer por lo menos el 25%, es decir, 300 mil millones de barriles. En total contamos con 375 mil millones de barriles que equivalen a 30 BILLONES DE DÓLARES, enterrados en nuestro suelo. Saquen cuentas y verán que hay que duplicar o triplicar la producción (6 a 9 MM de barriles/día), lo más pronto posible, para atender las necesidades de la población y "sembrar el petróleo", como dijo Arturo Uslar Pietri, y encaminar definitivamente a Venezuela hacia el desarrollo.

Artículos

  • LA LEY DE SAY

    LA LEY DE SAY publico

    LEY DE SAY 1767-1832 En economía, la Ley de Say es un principio atribuido a Jean-Baptiste Say que indica que no puede haber demanda sin... ver más

  • INFLACIÓN GALOPANTE

    INFLACIÓN GALOPANTE publico

    GALOPANTE INFLACIÓN REVOLUCIONARIA ACUMULADA EN 9 AÑOS y 11 MESES 540% La inflación se ha convertido en la Espada de... ver más

  • ANALISIS PETROLERO

    ANALISIS PETROLERO publico

    RECORTE CONSOLIDADO DE 318.200 MB/D EL GOBIERNO DEJARA DE PERCIBIR ANUALMENTE LA BICOCA DE $6.968.580MM (8,94% DEL PRESUPUESTO DE LA... ver más

Papers de Economía y Finanzas

Telefonos