MALTUSIANISMO PETROLERO

Fecha: 2009-09-07 21:07:32

MALTUSIANISMO PETROLERO

A finales del siglo XVIII y prácticamente en los albores del siglo XIX, el economista inglés y reverendo Thomas Robert Malthus presentaba su Ensayo sobre los principios de la población. Su tesis central consistía en la creencia del crecimiento geométrico de la población en tanto que el suministro de alimentos para esa población sólo lo haría de forma aritmética. Esa desarmonía conduciría fatalmente a una situación de pobreza generalizada, de hambruna mundial las situaciones de guerra serían inevitables.

Esa visión pesimista del futuro de la humanidad fue al cabo de un cierto tiempo descartada entre otros aspectos que en su formulación no se tomaba en cuenta los avances de la ciencia tanto en la producción de alimentos como en el campo de la salud.

Los señalamientos de Malthus, si bien han sido superados en diversos sectores, persisten en la mente de muchos, en especial de aquellos encargados de formular políticas públicas referentes a la materia de los recursos naturales, bien sean renovables o no.

Cuando un producto está para el consumo público, lo primero que debemos pensar es que es un producto atrasado, pues debe haber un producto que lo remplazará en algún laboratorio o en alguna planta piloto en fase de prueba intentando mejorar aquel que ya está en manos del público.

Un tanto similar ocurre en el sector del petróleo. Se anuncia el fin del petróleo, el mismo es escaso, lo que había en el mundo ya se encontró, el próximo paso son fuentes alternas, el que tenga petróleo será el dueño del mundo. Palabrería maltusianismo y neomaltusianismo.
La ciencia, la tecnología, pero por encima de todo el hombre y su inmenso deseo de mejorar, de mejorarse, de progresar, es el que hace posible que eso ocurra. El progreso de la tecnología en la exploración y explotación petrolera incorpora áreas productivas que no formaban parte del imaginario humano.

Los crecimientos de la exploración y explotación costa afuera, aunados a las mayores profundidades de perforación tanto en agua como en tierra, incorporan horizontes de explotación de un elevadísimo potencial.

De igual manera, las explotaciones de las arenas petrolíferas en Canadá y Estados Unidos cambian por completo el mapa energético del hemisferio norte de las Américas. La apertura mexicana en Chicontepec, incorporando participación privada nacional y extranjera asociada con Pemex para incrementar tanto las reservas probadas como la producción, es sólo una de las muchas señales en el mundo petrolero por dónde van las orientaciones.