CRISIS EN DUBAI ¿EL FIN DE LAS MIL y UNA NOCHES?
Fecha: 2009-11-30 21:05:51

CRISIS DE DUBAI (EMIRATOS ARABES) ¿EL FIN DE LAS MIL y UNA NOCHES?
Los inversionistas del mundo nuevamente están nerviosos a causa del estallido de la crisis de endeudamiento de Dubai, a pesar de que están recobrando la confianza en la recuperación gradual de la enferma economía mundial.
Dubai World, uno de los conglomerados más grandes y más importantes de Dubai, pidió el miércoles un retraso en el pago de algunos de los 60.000 millones de dólares USA que debe a los acreedores, lo que causó pánico y preocupación en todo el mundo.
La crisis más reciente de Dubai, que ocurrió en el centro comercial, industrial y financiero del área del Golfo, una vez más subrayó la urgencia del combate a la crisis y la máxima importancia de la regulación del riesgo en las decisiones económicas mundiales.
El financiamiento de la deuda es un patrón clave de apalancamiento financiero en las operaciones económicas modernas. Al mismo tiempo, el juicio y medición de los riesgos son fundamentales para determinar el coeficiente de un apalancamiento. Un elevado coeficiente de apalancamiento podría ayudar a elevar las ganancias bajo condiciones de mercado favorables, aunque también puede ser destructivo en un ambiente económico adverso.
Para lograr un gran desarrollo, Dubai ha estado dependiendo fuertemente de áreas como bienes raíces de lujo y finanzas en los años recientes. Pero la velocidad excesiva genera posibles peligros.
La actual desaceleración económica mundial ha desviado mucha de la prefencia de capital de los inversionistas, dejando a algunos de los proyectos de alta nivel en Dubai incapaces de atraer compradores o arrendatarios como se hubiera esperado. Como resultado, su valor contable continuó cayendo.
Al final, tanto empresas como gobierno encuentran difícil continuar porque el financiamiento y refinanciamiento se han vuelto un trabajo cada vez más difícil, más proyectos se quedan a medias y el modelo original de obtención de ganancias deja de funcionar.
Sin embargo, situaciones similares no están limitadas a Dubai. Adicionalmente, junto con las oleadas de crisis de rompimiento de contratos, la marea de problemas nuevas está causando preocupación porque continúan estas medidas contra la crisis, como bajas tasas de interés y abundante flujo de capital.
Lo que es peor, la inversión en dólares USA de bajo costo con el propósito de cobertura probablemente dará lugar a otra ronda de crisis económica si fracasa el manejo de riesgo.
Está claro que un número de instituciones financieras europeas está sufriendo el impacto directo de la crisis en Dubai, mientras que sus homólogas estadounidenses siguen en la posible lista de víctimas.
¿Por qué se está repitiendo el mismo error mientras estas instituciones bancarias más afectadas están reparando sus defensas en medio de la crisis financiera que empezó a fines del año pasado? Las agencias reguladoras de las naciones desarrolladas deben estar mucho más vigilantes para buscar respuestas a esa pregunta.
Sin embargo, las economías emergentes no son inmunes a la crisis de Dubai, dijeron algunos expertos. Los mercados emergentes serán afectados una vez que la turbulencia dé la vuelta y una crisis similar estalle en el mercado de crédito debido al impacto generalizado del estallido de las burbujas de bienes raíces.
Actualmente, cuando el mundo sigue enfrentando la crisis económica actual, las naciones de todos los continentes deben considerar seriamente cómo evitar un segundo desplome y promover la recuperación económica mundial.
El emirato Árabe Dubai, que en los últimos años estaba construyendo una mole urbana de dimensiones exageradas con islas artificiales y las torres más altas del mundo, sorprendió al mundo esta semana: puede que no puedan pagar los miles de millones de dólares que tomaron en deuda para desarrollar ese impresionante país del Medio Oriente. Muchos pensábamos que todo eso era financiado en parte por las cuantiosas riquezas petroleras de los árabes.
Pero resulta que no es a sí, que Dubai no es tan rico en petróleo y que los bancos cuando prestaron el dinero asumían que el país vecino Abhu Dabi, que sí es un emirato muy rico en petróleo, saldría al rescate de Dubai en caso de crisis. Sin embargo, parece que no es así y ahora los mercados de capitales de todo el mundo temen por una cesación de pagos de Dubai sobre deudas que pueden superar los $80,000 millones.
Si esto ocurre sería otra catástrofe para la economía global que apenas está tratando de superar la crisis hipotecaria de Estados Unidos. Dubai es solo más de lo mismo. Se dedicaron a construir con dinero prestado y asumiendo que los precios de las propiedades seguirían subiendo indefinidamente. Pero el auge de precios se frenó y ahora muchos deben tener deudas que superan el valor de esos portentosos edificios y otros monstruos arquitectónicos.
Los efectos son más directos y nocivos sobre los países emergentes o en desarrollo porque se va a generar un retiro generalizado de los mercados emergentes. Y curiosamente esto tiene el potencial de apuntalar el dólar porque muchos inversionistas en busca de refugio para su dinero podrían regresar a EE.UU. y a los bonos del Tesoro, lo que elevaría el precio del dólar frente a otras monedas. El costo del crédito para países en desarrollo podría subir en los próximos meses por causa de esta posible crisis en el Medio Oriente.
Dubai puede ser solo la réplica del terremoto financiero que el mundo ya enfrentó un año atrás con la crisis hipotecaria de Estados Unidos, pero de todos modos será un obstáculo más en la recuperación de la economía global.
Cuando sobrevuela Dubai con un helicóptero, el skyline impresiona. Es lo más parecido a un milagro: una ciudad surgida de la nada, en medio de un gran desierto y al borde del gran lago turquesa que es el Golfo Pérsico. Un sitio donde se baten todos los récords imaginables: la torre más alta del mundo; la pista cubierta de esquí más larga; el hotel más lujoso; el centro comercial con más tiendas; el yate más caro; la casa más ornamentada; el lugar con más grúas de todo el planeta (y con más cemento); la mayor concentración de millonarios por metro cuadrado.
En este mini Manhattan de Oriente Próximo es omnipresente el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum. Él ha convertido esta ciudad-estado en un bastión del capitalismo liberal, un ejemplo al que el resto del mundo árabe mira con envidia. La imagen de su cuidada barba recortada (y teñida) y su inmaculada dishdasha blanca está por todas partes. Al fin y al cabo, Dubai -como los otros seis emiratos que conforman Emiratos Árabes Unidos- es una autocracia regida de manera hereditaria por una familia.
Durante años, Dubai ha sido sinónimo de lujo, glamour y poderío económico. El pasado otoño, la crisis financiera global le pegó duro. Las grúas empezaron a ralentizar su trabajo y muchos edificios a medio construir empezaron a parecer gigantescos esqueletos en medio de ese 'skyline' dorado. Uno de los mayores orgullos del emirato, el sueño de unas paradisíacas islas que nos prometían repletas de villas y de hoteles de lujo pareció desaparecer en las aguas del Golfo.
En un comunicado emitido al final del día, Dubai World, la empresa detrás de Palm Jumeirah y World Islands, pidió una moratoria de seis meses para pagar parte de su deuda, que asciende a 60.000 millones de dólares y que Deloitte reestructure el grupo. Casi 5.000 millones en bonos islámicos, a punto de expirar en diciembre, serían devueltos en mayo de 2010.
La compañía es propiedad del Gobierno o, lo que es lo mismo, de la familia Al Maktoum al completo. De los siete emiratos que conforman este país del tamaño de Andalucía, sólo cuentan en realidad Dubai y Abu Dhabi. Dubai tiene el nombre. Abu Dhabi, el dinero.
Emiratos Árabes (con una población autóctona que no llega a las 500.000 personas) produce el 10% del petróleo mundial. Pero es Abu Dhabi el que posee el 95% del oro negro. Por eso anoche la pregunta que se hacía el mercado era ¿por qué Abu Dhabi no ayuda a Dubai, como ha hecho tradicionalmente? Es bien conocido el gesto del fundador del país, el jeque Zayed al Nahyan, que compró el Burj al Arab, el hotel más lujoso del mundo, por el simbólico precio de un dirham.
Algunos especulaban con la posibilidad de que lo sucedido sea parte de una estrategia puramente comercial destinada a financiar la deuda de la manera más ventajosa. Hace exactamente un mes que Mohammed bin Rashid lo advirtió: "Una cosa es el Gobierno de Dubai y otra sus empresas".
Otra posibilidad es que Dubai quiera marcar las distancias con Abu Dhabi y se resista a jugar el tradicional papel político secundario. Los que mandan en el país son los Al Nayhan, la familia real de Abu Dhabi. Mohammed bin Rashid Al Makhtoum es conocido por su megalomanía.
Al fin y al cabo, la deuda de Dubai World se podría pagar en un abrir y cerrar de ojos. Tan sólo el jeque Mansur al Nahyan, el dueño del Manchester City, tiene una fortuna calculada en 50.000 millones de euros.
QUIÉN ES QUIÉN EN DUBAI: ANATOMÍA DEL DEFAULT
El espectacular boom inmobiliario vivido en Dubai ha transformado 1 de los 7 estados de los Emiratos Árabes Unidos de arriba a abajo. El artífice de esta transformación tiene nombre propio, el jeque o emir Mohammed Bin Rashid Al-Maktoum –también primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos- y el sello de un puñado de empresas bajo control de las principales familias dubaitíes.
Dubai, sin embargo, no ha sido ajena la crisis. El boom del “ladrillo” y el acceso ilimitado al crédito han comenzado a mostrar su lado más amargo en el país.
LA FIESTA EMPIEZA A TOCAR A SU FIN.
QUIÉN ES QUIÉN
Las alertas saltaban el miércoles pasado. Dubai pedía una moratoria para el pago de unas deudas de unos US$4.000 millones del holding Dubai World que vencen el próximo 14 de noviembre. La noticia provocó la sacudida de las bolsas al tiempo que los CDSs del país saltaban por los aires. El riesgo de quiebra se situaba en el 32%. Las dudas sobre la posibilidad a que no pueda afrontar su deuda, estimada en US$80.000 millones, sobrevaloraban los mercados. Pero, ¿Quién mueve los hilos económicos y empresariales en el emirato? Los Emiratos Árabes Unidos forman una federación de siete estados. Dubai es el más poblado de ellos.
Cada uno está gobernado por su emir o jeque. Muchos de los miembros de estas familias tienen intereses económicos en los países que dirigen por lo que la línea que separa la propiedad privada de estos jeques y la pública es, en muchos casos, borrosa. Dubai es un claro ejemplo. El músculo empresarial del país se articula a través de 3 compañías:
- Dubai Holding, que dirige Mohammed Al Gergawi;
- Dubai World, Del sultán Ahmed Bin Sulayem
- Investment Corporation of Dubai (ICD).
Dubai World es el vehículo de inversión del jeque Mohammed Bi Rashid Al Maktoum. Tiene cuatro patas de negocio: transporte y logística, diques y marítimo, desarrollo urbanístico e inversiones y servicios financieros. Incluye el gigante de transporte marítimo DP World y la promotora Nakheel, posiblemente la divisón más conocida. Dubai World es el “holding” estatal que ha desarrollado algunos de los proyectos inmobiliarios más extravagantes del mundo y que han disparado el endeudamiento de la compañía.
Esas deudas son las que llevaron este miércoles a Dubai a solicitar una moratoria hasta el próximo 30 de mayo para hacer frente a los compromisos con sus acreedores tanto de Dubai World como de su filial promotora Nakheel.
Esta es la sociedad que está detrás del proyecto de las islas artificiales, con propietarios tan célebres como David Beckham. Símbolo de los excesos del país durante el periodo, la compañía estatal tuvo que cancelar el proyecto para la construcción de la torre más alta del mundo y de las islas artificiales de lujo debido al colapso del flujo de caja para su desarrollo. En concreto, debe devolver US$4.000 millones en bonos islámicos el próximo 14 de diciembre.
Las deudas totales de Dubai World ascienden a US$59.000 millones, en gran parte procedentes del negocio promotor. Cuando los percios inmobiliarios se hundieron en el emirato, Nakheel se vio obligada a despedir a numerosos trabajadores así como a dejar en el aire y revisar diferentes proyectos, entre ellos el de la Isla de Hong Kong. Dubai Holding incluye a los promotores inmobiliarios Sama Dubai, Dubai Properties y Tatweer.
Las tres se fusionaron con Emaar Properties, que preside Mohammed Ali Alabbar. Es la mayor promotora de Dubai y una división de Investment Corporation Of Dubai (ICD). ICD, a principios del año 2008 mostró su interés por la inmobiliaria española Colonial.
El fondo árabe estaba estudiando una posible adquisición de las participaciones de los españoles Juan Carlos Nozaleda, Luis Nozaleda y Luis Portillo y consecuentemente, una posible OPA por el 100% del capital que finalmente cayó en saco roto. Portillo y Nozar –máximos accionistas con el 39,7% y el 12,25%, respectivamente-, rechazaron la oferta. ICD también incluye entidades clave muy vinculadas a los jeques como Dubai Electricity & Water Authority.
MOHAMMED BIN RASHID AL-MAKTOUM EL JEQUE
A sus 60 años es una de las grandes fortunas del mundo. Según la revista Forbes, su patrimonio asciende a US$12.000 millones. Se conviritó en el dirigente de Dubai el 4 de enero de 2006, tras la muerte de su hermano Maktoum Bin Rashid Al Maktoum. Cría caballos de carreras que posteriormente compiten en torneos a nivel internacional. Cuenta con 68 sementales y establos en seis países, incluyendo Japón, Estados Unidos y Australia.
Escribe poesía pero si hay algo por lo que se caracteriza es por ser el artífice de acelerar la transformación de Dubai en un gran centro financiero, de negocios y turismo lo que le llevó a acumular deudas por valor de 80.000 millones de dólares. La economía del país sufrió la caída mundial de los precios del crudo durante la recesión internacional. Los precios inmobiliarios cayeron a la mitad, al tiempo que los mercados de crédito se congelaron. “No debemos permitir que esto suceda de nuevo”, aseguraba Mohammed en su página oficial en Internet.
Se trata de una fuerza progresista en una región tradicionalmente conservadora. Tiene página Web personal, así como cuenta en Facebook y Twitter, con cerca de 102.500 y 180.000 admiradores y seguidores respectivamente. Su mandato ha estado caracterizado por un pequeño círculo de lugartenientes en quienes delega el poder.
EL SULTÁN AHMED BIN SULAYEM
Presidente de Dubai World Es presidente de Dubai World y un alto lugarteniente del jeque. La empresa acaparó la atención de los medios de comunicación en marzo de 2008 cuando Ahmed Bin Sulayem amenazó con retirar las inversiones del fondo de inversión de Europa como respuesta a la propuesta de la UE de imponer un código de conducta para los fondos soberanos de propiedad estatal. Según diferentes medios árabes, Bin Sulayen se encontraba de peregrinaje al Monte Arafat cuando Dubai pidió la moratoria.
MOHAMMAD AL-GERGAWI
Lleva las riendas de Dubai Holding Es presidente de Dubai Holding, propietario de promotoras como Dubai Properties, Sama Dubai o Tatweer. Esta úlltima ha dejado en stand by un proyecto para construir Dubailand, un parque de atracciones al estilo de Disneyland que podría ser hasta tres veces el tamaño de Manhattan.
Al-Gergawi también es el presidente fundador de los Líderes de Jóvenes Árabes así como de la Fundación Mohammed Bin Rashid Al Maktoum. Mohammed Al-Shaibani, CFO de Investment Corporation Dubai (ICD) Es el director financiero de ICD. Fundada en mayo de 2006, el fondo fue creado para supervisar la cartera de inversiones del gobierno. Según Bloomberg, Al-Shaibani ha sido el director general de la cortes de los emiratos desde 1998. Es presidente de la Oficina de Dubai, una firma de gestión privada de la familia. Destinado en Londres durante ocho años, ahora controla la oficina de Dubai.
También es presidente del Dubai Islamic Bank, el mayor banco islámico de los Emiratos Árabes Unidos, y forma parte de los consejos de Emaar Properties, Shuaa Capital PSC y Dubai Aerospace Enterprise.
AHMED HUMAID AL-TAYER
Sustituye a Omar Bin Sulaiman al frente de Dubai International Financial Centre Ahmed Humaid Al-Tayer ha sustituido en la última semana a Omar Bin Sulaiman como máximo responsable de Dubai International Financial Centre (DIFC) cuyos esfuerzos se centran en transformar Dubai en el centro financiero de Oriente Medio.
La tarea de esta compañía consiste en seducir a las grandes firmas financieras internacionales para que utilicen el país como base para sus operaciones en la región. Según informaciones de Bloomberg, en el 2008, Sulaiman –conocido en Dubai como “Doctor Omar”- fue nombrado vicepresidente del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos.
También era miembro del comité ejecutivo de Emirates Telecom, el mayor proveedor de teléfonos móviles de los emiratos, conocido como Etisalat. Antes de unirse a DIFC, Bin Sulaiman fue clave en la creación de la Ciudad de Internet de Dubai, un centro internacional para compañías tecnológicas como Microsoft. También trabajó en el desarrollo y lanzamiento del Nasdaq Dubai. El pasado 20 de noviembre, Mohammed Bin Rashed Al Maktoum relevaba a Bin Sulaiman de la dirección de DIFC así como de todas sus obligaciones con efectos inmediatos.
MOHAMMED ALI ALABBAR
Preside la mayor promotora de Dubai. Otra de las figuras relevantes de Dubai es el presidente de Emaar Properties PJSC, el mayor promotor de Oriente Medio por activos y que tiene un peso en la bolsa del 23,5%. Las acciones de la compañía han subido un 88% este año frente al 77% del total del índice. Fue a la universidad de Seattle y posteriormente trabajó en Singapur. En 1997 puso en marcha Emaar con el objetivo de transformar Dubai en un punto de operaciones similar al de Singapur. Alabbar, el segundo hombre más importante del mundo árabe según Arabian Business, tiene un patrimonio neto de US$500 millones.
También es miembro de Consejo Ejecutivo de Dubai, el cuerpo de gobierno responsable de formular e implementar leyes locales. Fue escogido el 19 de noviembre para liderar el comité encargado de estudiar los efectos de la crisis financiera en Dubai. “Alabbar ha tenido éxito en construir una compañía diversificada que se ha hecho a sí misma y que está creciendo gracias a sus propios recursos peses a los retos a los que se enfrenta el mercado inmobiliario”, explicaba un analista a Bloomberg.
NOTA: DUBAI EN HINDI SIGNIFICA DOS HERMANOS, ES UNO DE LOS 7 EMIRATOS QUE INTEGRAN LOS EMIRATOS ARABES DESDE 1971.
LAS ENTIDADES AUTONOMAS SON:
AREA
1. - ABU – DABI 67.340 km2
2. - AJMÀN 259 km2
3. - FUJAIRA 1.166 km2
4. - SARJA 2.590 km2
5. - DUBÀI 3.855 km2
6. - RAS EL JAIMA 1.683 km2
7.- UM EL KAIWAN 777 km2
DUBÁI ES GOBERNADO POR SU MAJESTAD EL SHEIKH (EMIR) MOHAMMED BIN RASHID AL MAKTOUM.
MONEDA DIRHAM
POBLACIÒN 4.588.697 HABITANTES
PIB AÑO 2008 $192.603.000.000 MM
PIB PER-CÀPITA $42.934

