VIERNES NEGRO AL VIERNES ROJO
Fecha: 2010-02-20 13:36:00

VIERNES NEGRO AL VIERNES ROJO
"Con el hito histórico del 18 de febrero de 1983, Venezuela entró en un proceso de inestabilidad en el tipo de cambio que no se ha podido superar. El bolívar perdió su función como medida de reserva... la gente comenzó a buscar respaldo en el dólar para mantener su riqueza y eso no ha cambiado; pase lo que pase la gente demanda dólares y activos en dólares.
En casi tres décadas, los ataques especulativos contra el bolívar y el incontenible crecimiento de los precios internos han llevado la paridad cambiaria del famoso 4,30 que existió con libre convertibilidad hasta 1983, a un valor "teórico" de 4.300 bolívares por dólar, si obviamos la reconversión aplicada por el Banco Central en enero de 2008 (cuando se creó el denominado bolívar fuerte, equivalente a los mil bolívares que circulaban hasta la fecha).
Asumimos que el nuevo "dólar petrolero" puede ser una suerte de promedio entre el cambio oficial para bienes esenciales (Bs.F. 2,60), el cambio fijado para 70% de las exportaciones petroleras y gran parte de los insumos importados (Bs.F. 4,30), el cambio implícito que arrojan las emisiones de bonos bolívar-dólar (aproximadamente Bs.F. 5), y la cotización del mercado abierto, más alta que las anteriores.
"A partir del viernes negro se han efectuado unas siete devaluaciones importantes. Venimos del 4,30 del 83 hasta 4,30 bolívares fuertes, que son 4.300 de aquellos. Detrás de esto hay un juego psicológico: 'regresamos al 4,30'. Es como una 'devaluación revaluadora', juegos semánticos que tratan de capturar a personas que no manejan el tema", según el economista Rafael Portillo.
Recadi y su chino. De aquella oficina de administración de divisas llamada Recadi lo que más se recuerda es el "chino" Ho Fuk Wing, quien pagó todos los "platos rotos" de la época, por la obtención de 26 millones de dólares gestionados ante el organismo cambiario, para cuatro empresas importadoras fantasma.
"Recadi fue famoso en el mundo porque se enriquecieron muchas personas y solo resultó preso el famoso chinito.
"No fue sino hasta el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez cuando se tomó la decisión de desmantelar Recadi", comenta Portillo, quien cuestiona el sistema de cambio diferenciado porque genera corrupción.
"Cuando estableces controles y discrecionalidad, automáticamente se genera un mercado negro. Siempre habrá personas que podrán acceder al mercado controlado, comprar dólares a precio preferencial y venderlos en el mercado paralelo, inclusive algunas personas alertadas de la inminente devaluación que venía en 1983 apelaron a créditos en la banca para convertir los bolívares en dólares y obtener una gran utilidad.
El problema de Recadi era que todos los importadores buscaban el dólar preferencial para negociarlo en el mercado abierto, "algo muy parecido a lo que ocurría aquí recientemente. Hasta enero pasado teníamos un dólar sumamente barato que personas naturales y jurídicas buscaban para poder negociarlo en el mercado paralelo, obteniendo una ganancia cambiaria superior a 200%".
Lo que sigue Según el Ejecutivo, el paso de un cambio fijo en 2,15 a un cambio diferencial en Bs.F. 2,60 y Bs.F. 4,30 por dólar, anunciado el viernes 8 de enero, favorecerá la producción nacional e impulsará las exportaciones no petroleras por el incremento de las ventajas competitivas en el mercado internacional.
Esta devaluación -como la del viernes negro- se ejecutó por razones fiscales, no viene acompañada de medidas que realmente permitan estimular las exportaciones, porque en ninguno de los dos casos se tomaron medidas para ordenar las finanzas, reducir el déficit fiscal, restringir la liquidez para bajar la inflación, lo que evitaría una nueva sobrevaluación del bolívar y eliminaría la necesidad de volver a devaluar, en ambos casos fue una devaluación punitiva para los pobres y de aumento de ingresos para el fisco nacional.
Portillo afirma que el eventual efecto positivo de una devaluación en las exportaciones no tradicionales está en duda con un aparato industrial quebrado. Las ventajas competitivas que la teoría reconoce aplican en economías diversificadas. En Venezuela, el Gobierno monopoliza 90% de las divisas que ingresan al país por exportaciones petroleras, así que es el gran beneficiario.
Cadivi no está entregando divisas, porque está cambiando cuando comience a hacerlo resulta que las reservas operativas del Banco Central -entre 14.000 y 16.000 millones de dólares- son limitadas para entregar a 2,60, a 4,30 y a tipo de cambio libre, allí existe un cuello de botella cambiario.
El peligro del sistema cambiario actual radica en que se dispare el dólar no controlado, algo que tiene que ver con las intervenciones del BCV. Llegará un momento en que no podrá intervenir para bajar la cotización del mercado paralelo. Cadivi tampoco podrá cubrir esa demanda, y volverá a restringir la entrega a importadores y viajeros como en 2009". El sistema de bandas cambiarias funcionó desde 1997 hasta 2002 por un importante índice de reservas que le permitía al BCV responder ante ataques especulativos, lo que transmitía confianza al mercado.
Hoy día no podemos hacerlo por las transferencias al Fonden dos veces por año, que se deberían detener porque los activos del BCV están disminuyendo y así su poder para ejercer política monetaria.
El 18 de febrero de 1983 se instauró un sistema de cambios múltiples para la venta: Bs. 4,30 para importaciones esenciales y deuda externa y Bs.6,00 para las no esenciales. Además, se permitió la existencia de un mercado libre.
Durante este período, el BCV intervino en ese mercado a través de la adjudicación directa a bancos comerciales y casas de cambio; a través de la Bolsa de Valores de Caracas; bajo operaciones secretas mediante instituciones externas (Banco Industrial de Venezuela, sucursal NY, FED).
Entre 1984 y 1985, el tipo de cambio se devaluó en 41% con la fijación de una nueva tasa preferencial en Bs.7,50. Sin embargo, durante un tiempo persistieron productos que se podían importar a Bs. 6,00 por ser considerados esenciales.
Posteriormente, a finales de 1986, se creó una nueva tasa de Bs. 14,50 para los bienes y servicios "no esenciales", quedando la tasa de Bs. 7,50 para los considerados esenciales.
Los tipos de cambio preferenciales a los que se podía acceder siempre diferían sustancialmente del cambio del mercado libre, lo que dio origen a todo tipo de trampas y corruptelas que hicieron tristemente famosa a la Oficina del Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi). Cuando Jaime Lusinchi la economía oficial en teoria era de Bs. 14,50 y la realidad imponía Bs.40.

